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There are known knowns. There are things we know that we know. There are known unknowns. That is to say, there are things that we know we don’t known. But there are also unknown unknowns. There are things we do not know we don’t know, Donald Rumsfeld

Hay cosas que sabemos que sabemos. También hay cosas desconocidas conocidas, es decir que sabemos que hay algunas cosas que no sabemos. Pero también hay cosas desconocidas que desconocemos, las que no sabemos que no sabemos

Somos vagos por naturaleza. Nuestro cerebro es imperfecto, adolece de sesgos, tiene que economizar y utiliza todo tipo de atajos para evitar esfuerzos innecesarios.

El hombre es capaz de recurrir a cualquier medio con tal de evitar el esfuerzo de pensar, Joshua Reynolds

Conocerlo ya es un gran avance. El problema es que en la mayoría de las ocasiones, como bien dice Daniel Kahneman, «Tenemos una capacidad casi ilimitada para ignorar nuestra ignorancia».

Y es aquí donde pueden comenzar a surgir nuestros problemas: en esas cosas desconocidas que desconocemos o incluso, más grave aún, en aquellas que pensamos que son ciertas y sin embargo no lo son.

Un reciente artículo en Fast Company recogía tres sencillas claves para evitar que nuestro cerebro nos engañe y que deberían ser de obligado cumplimiento para cualquier persona con interés por la comunicación:

Sencillez = facilidad de procesamiento para el cerebro

Cuanto más sencillo, mejor. Nuestro cerebro procesa la información con más facilidad y, es más, le añade un matiz positivo que facilita simpatizar con esa idea o razonamiento, aunque sea falso.

A mayor familiaridad, más nos gustará una idea

¿Por qué nos parecen más complicadas las recetas escritas con un tipo de letra más difícil de leer? ¿Por qué se comportan mejor las acciones de empresas fáciles de pronunciar en su estreno bursátil?

Porque cuanta mayor es la cercanía, menor son los riesgos percibidos, y mayor la popularidad de las ideas que abrazamos.

Una fórmula sencilla para aumentar esta familiaridad, esta cercanía, con una idea o concepto es repetirlo; una y otra vez.

Si tienes un buen argumento, no trates de ser sutil o ingenioso. Utiliza un martillo pilón. Dale una vez. Luego vuelve y golpea de nuevo. Luego, una tercera vez (…), Winston Churchill

Y, hoy más que nunca, sentido crítico

En un entorno como el actual, donde las intoxicaciones suelen ser informativas, conviene tener un método que nos permita -con ciertas garantías- separar la realidad de la ficción y el interés común del particular.

Y para ello tenemos el método científico (no siempre a nuestro alcance y agotador, en casi todos los casos) y nuestra capacidad crítica.

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Fuente de la imagen: Freedigitalphotos

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