La modernización de las organizaciones es un tema complejo. Depende de tantos factores que, en muchas ocasiones, se da el caso de empresas con procesos vanguardistas en algunos ámbitos y otros en los que no lo son tanto.

Pero hay algunos aspectos que indudablemente nos van a mostrar si trabajamos en una empresa moderna, adaptada al mundo en el que vivimos, o que permanece a espaldas de la realidad:

No se puede gestionar adecuadamente una organización del siglo XXI con herramientas de otras épocas.

  • Si el trabajo sigue marcado por la variable espacio/tiempo, quizá es el momento de revisar tu política laboral. Existen múltiples formas de trabajo pero cada día existen muchas más tareas que pueden desempeñarse desde cualquier espacio y casi a cualquier hora.  Los cambios siempre requieren un pequeño esfuerzo, sobre todo mental, pero las oportunidades de mejora (satisfacción del empleado, productividad…) son enormes.

Traza objetivos, implica a tu equipo, y olvídate del desempeño medido en tiempo, con horario de entrada y salida y en un espacio físico determinado.

  • ¿Dispones de herramientas propias (intranet, aplicaciones…) para facilitar y organizar tus comunicaciones o sigues dependiendo de medios ajenos (redes sociales, mensajería instantánea…) y poniendo en riesgo la confidencialidad y la seguridad de la información que compartes?

¿Tienes la información relevante de tu empresa a un clic, desde cualquier dispositivo, o en servidores a los que solo se puede acceder desde determinados equipos?

¿Estás en la nube o sigues aún en las nubes?

  • ¿Favoreces la consulta, el trámite y la gestión de todos los aspectos de tu organización a través de dispositivos digitales o sigues fiel a la cultura del papel?

La inmersión digital no exige tirarse a la piscina sino establecer una estrategia, a nivel global en toda la empresa, que comparta preocupaciones y ofrezca soluciones conjuntas a problemas comunes.

La inmersión digital no exige tirarse a la piscina sino establecer una estrategia global que comparta preocupaciones y ofrezca soluciones conjuntas a problemas comunes Clic para tuitear

Y en último término, no ya adelantarse sino, al menos, acompasar tus tiempos a los de tus públicos y pensar en qué quieren tus clientes y cómo podemos ofrecérselo.

Si no es mucho imaginar, aplica todo lo anterior a una administración pública y piensa en qué tipo de información te gustaría recibir, a través de qué medios y cómo relacionarte con ella sin tener que acudir físicamente a determinada ventanilla cada vez que quieres realizar un trámite.

En sentido inverso, todos los que trabajamos en un entorno público, especialmente los gestores, deberíamos plantearnos como elemento único de nuestro trabajo: ¿cómo mejoramos la vida de los ciudadanos?

Difícil, ¿eh?

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