
El pasado 21 de marzo Twitter cumplió 10 años.
Y a pesar de sus actuales problemas de crecimiento y dificultades en su modelo de negocio, su impacto en el entorno digital ha sido enorme.
Las posibilidades de comunicación e interacción entre marcas y fanes, empresas y clientes o políticos y ciudadanos son enormes y, en muchos casos, aún inexploradas.

Más allá de mantener otros canales (correo electrónico o teléfono), parece casi obligado para determinadas empresas (no digamos ya administraciones públicas) aprovechar todo el potencial de Twitter como un instrumento de relación y atención al cliente.
¿Qué ventajas puede ofrecernos?
- Romper los corsés de espacio (ubicación física) y tiempo (horario limitado) para el servicio
- Ofrecer contenido, respuestas, personalizado pero interesante para un gran público
- Presentar una imagen de marca única
- Conocer qué se dice de nosotros, de nuestra empresa o marca, en tiempo real y ofrecernos una información valiosísima para mejorar
- Potenciar el alcance de nuestros contenidos a través del vídeo, con pequeñas cápsulas (Vine) o retransmisiones en directo (Periscope)
Y si aún no disponemos de un servicio de atención al cliente como tal o prestamos un servicio deficiente, ¿por qué no aprovechar todas estas enseñanzas y transformarlo en digital?
Quizá demos pie a que otros departamentos de la empresa o institución nos sigan 😉
Artículos relacionados: