Tal y como afirmó magistralmente el ya fallecido Juan Goytisolo, “vamos a menos”.

Y en confianza y reputación, mucho menos aún. La tendencia, lejos de suavizarse, se acentúa, según recoge el Barómetro de Confianza Edelman 2018, recientemente presentado.

No se trata de un fenómeno local sino global, que afecta a 20 de los 28 países analizados, con EE. UU. como máximo exponente.

Esta realidad ofrece, en mi opinión, una excelente oportunidad para que la comunicación, sus responsables y las empresas que apuesten por ella fortalezcan su papel y puedan revertir esta situación.

La caída continuada de confianza y reputación en empresas e instituciones ofrece una excelente oportunidad para la #comunicación, sus responsables y las organizaciones que apuesten por ella Clic para tuitear

Qué consecuencias se pueden obtener de este estudio:

  • España es uno de los países más preocupados por las denominadas fake news (rumores, medias verdades o directamente falsedades) cada día más presentes en todo tipo de medios.

Un aspecto que adquiere especial gravedad ya que un 63 % de nosotros afirma no saber cómo distinguir el buen periodismo de estas mentiras.

  • Queremos empresas que lideren el cambio, a partir de los valores. En ningún caso, empresas que comuniquen unos valores de los que carecen (cuestión que podría entrar casi en la categoría de fake news).
  • Confiamos en la autoridad que desprenden, por este orden: los expertos técnicos, los académicos y las personas comunes (como tú y como yo).

Seguimos desconfiando, sin atisbos de mejora, en los consejos de administración (empresa), periodistas (medios) y empleados gubernamentales (Gobierno). Una conclusión que debería movernos a realizar ciertos análisis de las causas y posibles soluciones.

  • Y una luz para la esperanza, aumenta la confianza en el Periodismo frente a otras plataformas, canales o protagonistas, tales como social media, marcas o influencers.

Porque quizá no sabemos distinguir, y mucho menos apreciar, el buen Periodismo pero hay algo en nuestro interior que lo añora.

Ocurre como con esa frase magnífica de Ricardo Pereda, que -al igual que ocurre con la religión- en Comunicación también somos muchos más los creyentes que los practicantes.

Como ocurre con la religión, en #Comunicación, por desgracia, aún somos muchos más los creyentes que los practicantes Clic para tuitear

Puedes consultar el informe completo en este enlace

Así como las reseñas que realicé de los anteriores: 2017 y 2016

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