¿Qué nos enseña la comunicación interna respecto a la imagen de una empresa?

La gestión de la comunicación interna, pese a ser en ocasiones el patito feo de la estrategia de comunicación de empresas e instituciones, encierra numerosas enseñanzas que convendría aprovechar.

Por este motivo, he recuperado un artículo de Alejandro Formanchuk que recoge algunas ideas de William Trout, desarrolladas en BBVA Compass, con pautas muy recomendables para fortalecer nuestra estrategia de comunicación y, especialmente, para hacerla exitosa.
Sin el apoyo de la dirección, olvídate
Antes de iniciar cualquier proceso de cambio, es imprescindible el aliento y el ánimo de la dirección, de acuerdo con un convencimiento previo que pasa ineludiblemente por una actitud y una cultura corporativa alineadas.
Contar con este apoyo no garantiza el éxito; carecer de él es una garantía de fracaso… y problemas.
Además, la mejor lección es el ejemplo. Como afirma Carlos Chaguaceda, Dircom de Coca-Cola: La comunicación no es hablar, es hacer; y luego si sabes contarlo bien, mejor que mejor”. [A la inversa, que lamentablemente suele ser lo habitual, no sirve].
Utiliza a los altos directivos
En ocasiones, cuando surge alguna dificultad o incluso sin ella, una voz autorizada puede redirigir la estrategia y sumar voluntades.
La comunicación no puede partir jamás de una imposición, debe ser una lluvia fina, constante, que impregne la organización y favorezca los intereses individuales y corporativos.
Empleados y clientes saben tanto de tu negocio como tú. Escúchalos
Sé egoísta, utiliza su conocimiento, sus impresiones, sus ideas.
Son una fuente muy barata de información de primera calidad y un termómetro constante de la situación de la empresa.
En este sentido, facilítales las herramientas para conocer sus opiniones, dales voz.
La información es cosa de pasado, apuesta por una comunicación que aliente este flujo.
Sueldo y producto no son los valores más importantes
Contrariamente a lo que se suele pensar, ni el sueldo (nivel interno) ni el producto o servicio que ofreces (exterior) son los aspectos más importantes.
A los empleados, motívalos, ofréceles razones para que quieran pertenecer a la empresa, se sientan útiles, escuchados, queridos… Y si todo esto puede ir acompañado de un buen sueldo, pues mucho mejor.
A los clientes, dales razones para que se identifiquen con la empresa, con los productos, con la marca a través de determinados valores.
Empleados y clientes deben ser los primeros embajadores de la empresa
La percepción que se tiene de nuestros productos y servicios depende básicamente de los valores que transmitimos como empresa.
Si no cuidas a tus empleados y solo utilizas a los clientes como un medio, tu imagen se resentirá y tus productos y servicios perderán el valor y el aprecio de tus públicos.
Analiza, estudia y mide los resultados
De nada sirve la estrategia, si no sabemos qué efectos(cuantitativos y cualitativos) produce.
Así que, con cierta distancia, tómate tu tiempo para ver qué resultados ha producido e introducir las correcciones que sean precisas.
¿Qué te parece? ¿Has tenido experiencias que validen o contradigan estas enseñanzas?

2 Comentarios

  • Gabriel Patrizzi
    Posted 04 septiembre 2012 18:31

    Me gustó mucho el post Luis Miguel ¿Puedo compartirlo en mi blog?

    Saludos… ¡Un abrazo!

    • Luis Miguel Díaz-Meco
      Posted 04 septiembre 2012 19:51

      Ni se pregunta! Encantado de compartirlo.

      Muchas gracias Gabriel por tu interés.

      Un abrazo!

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