Política y participación ciudadana: ¿la hora del 2.0?

Tras las elecciones catalanas y ante la próxima convocatoria de elecciones municipales en España, me gustaría reflexionar sobre la dicotomía que se plantea ante el necesario aumento de la implicación ciudadana en la política y unas estructuras partidistas cada día más anquilosadas y faltas de cintura.

Comenzaré con la referencia al libro de Juan Freire y Antonio Gutiérrez-Rubí 2010-2020. 32 tendencias de cambio, y sobre las reflexiones que incluye en los apartados a las transformaciones políticas y urbanas.

Se apuntan entre otros los siguientes argumentos en cuanto a la política:

  • La organización tradicional de los partidos está seriamente amenazada, no sólo por la imparable necesidad de cambio y regeneración política que una ciudadanía más crítica reclama, sino por la irrupción de una nueva cultura política 2.0.
  • El modelo político tradicional está basado en autoridad y jerarquía; el futuro, ha de estarlo en el mérito de las ideas y en un liderazgo transparente que sea capaz de cohesionar y movilizar recursos y equipos.
  • Las dificultades sociales y políticas exigen que el talento y la creatividad latentes en la Red penetren y revitalicen las estructuras de los partidos políticos para actualizar su concepción básica: la de servicio público.
  • Internet palpita mientras las estructuras políticas languidecen: regeneración, conocimiento compartido, creatividad e innovación frente a adoctrinamiento ideológico, verticalidad organizativa…

Y en cuanto a la participación ciudadana:

  • Las organizaciones están obligadas a generar procesos participativos. Sin embargo, las iniciativas de participación local rara vez dejan de ser meros instrumentos de información y ratificación de proyectos ya completamente diseñados, sin contar con la opinión de los ciudadanos.
  • Internet y las herramientas 2.0 facilitan el activismo ciudadano (denuncias, colaboración, transmisión de información y conocimiento, debate…).
  • Las herramientas ya existen, sólo falta la voluntad política de aprovecharlas.
  • Ha comenzado la cuenta atrás para que los ayuntamientos comiencen a escuchar a sus ciudadanos y creen plataformas participativas que recojan estas conversaciones que permitirán gestionar mejor y de una forma mucho más próxima nuestras ciudades.

Para que no parezca que estos apuntes se refieren a un mundo ideal, muy alejado de la realidad, he rescatado dos entradas de Carlos Guadián en el blog K-Government sobre:

  • 10 ejemplos de cómo las administraciones públicas pueden utilizar Twitter.
  • ¿Qué espera un ciudadano 2.0 de la administración?

Junto con consejos prácticos dirigidos a políticos o aspirantes sobre campañas electorales en Internet, de la bitácora de César Calderón.

Una vez confeccionado el traje, sólo falta encontrar quien lo vista.

Como las novias, antes de la boda, cuando antes comencemos con las pruebas, mejor para el resultado final de lo que puede ofrecer la política y de lo que pueden aportar y obtener los ciudadanos.

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