En determinados sectores, la motivación ha dejado de ser responsabilidad exclusiva del empleado. 

¿Ha dejado de ser la motivación una responsabilidad exclusiva del empleado? En algunos sectores y entornos, sí; en la mayoría, lamentablemente no #comunicacióninterna Clic para tuitear

De hecho, la atracción del talento y de los perfiles adecuados para determinados puestos -en empresas con necesidades laborales especializadas o con escasa oferta disponible- hace que cada día más las organizaciones se esfuercen en generar atractivos para favorecer la motivación, el sentido de pertenencia, el compromiso…

Pero no nos engañemos. Este tipo de empresas siguen siendo muy minoritarias.

En la mayor parte de las organizaciones, ni hablar ya de las instituciones públicas por ejemplo, la motivación no solo se debe traer de casa sino que tiene que incluir una dosis importante de resistencia al desaliento, las dificultades o sencillamente la falta de interés del entorno laboral. 

Es muy difícil aguantar las embestidas diarias de la realidad, con organizaciones mal organizadas y, en demasiados casos, gestionadas por personas que carecen de las habilidades mínimas para manejarse en un entorno en constante cambio.

En muchas ocasiones, sin ninguna mala fe. En otros casos, hay que lidiar con una toxicidad que no resiste ninguna evaluación de riesgos laborales 😉.

Ahora que comenzamos año, repleto de buenos propósitos individuales, conviene apostar por algunos valores atemporales que nos garantizarán no solo tomar consciencia de nuestras limitaciones y de las del entorno en el que trabajamos.

El (re)aprendizaje (diario) y el establecimiento de redes personales y profesionales (networking) nos permitirán mantener alto nuestro nivel de motivación, bien en nuestro actual empleo, bien en ese nuevo horizonte profesional donde ya se plantea el uso de algoritmos para mejorar el clima laboral y el desempeño individual.

Un horizonte que existe pero al que costará llegar en breve. Porque los avances tecnológicos requieren un poso académico y profesional previo para cuajar. Si no, son solo juguetitos en manos de niños caprichosos o simplemente luces y colores vistosos de los que ignoramos su propósito.

Los avances tecnológicos requieren un poso académico y profesional previo para cuajar. Si no, son solo juguetitos en manos de niños caprichosos o simplemente luces y colores vistosos de los que ignoramos su propósito #comunicación Clic para tuitear

Fuente de la imagen: Pexels 

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