Los siete pecados capitales del mal comunicador

“El primer grado de sabiduría es saber callar; el segundo es saber hablar poco y moderarse en el discurso; el tercero es saber hablar mucho, sin hablar mal y sin hablar demasiado”, el abate Dinouart en El arte de callar.

Manuel Campo Vidal nos ofrece en su último libro ¿Por qué los profesionales no comunicamos mejor? una muestra de su extraordinario bagaje como periodista, profesor y directivo de comunicación.

Reparte consejos y recomendaciones con la determinación que le ofrece la experiencia pero con la sutileza de quien maneja con soltura los múltiples resquicios del arte de comunicar y persuadir.

Y el resultado es una obra de fácil y enormemente recomendable lectura que esconde muchas enseñanzas:

Cuáles son los siete pecados capitales del mal comunicador:

1. La improvisación

Cualquier acto de comunicación debe prepararse y ensayarse.

2. La falta de escucha

Para comunicar es fundamental mirar a los ojos. “El conferenciante que no mira a los ojos de su auditorio es como el conductor que en ningún momento consulta los indicadores del tablero de mandos de su automóvil y no se percata de que se le acaba el combustible, o si ha surgido alguna avería en la maquinaria que pilota”.

3. El descontrol del tiempo

Se ha estimado en 21 minutos el tiempo que una persona atiende sin distraerse a una comunicación, así que conviene respetar el tiempo previsto de intervención y, si puede ser, es preferible siempre pecar por defecto que por exceso.

“Esas conferencias de dos horas en cualquier país deberían estar tipificadas en el Código Penal (…)”. Antonio Garrigues, abogado y presidente de una de los principales despachos legales de España.

4. La arrogancia

“Cada vez que se presume de algo, se muestra una carencia”. Armando Liussi, director creativo de 2shareworld.

La opinión pública valora a quienes admiten sus errores y detesta a quienes no los reconocen.

“Cada cerradura tiene su llave y los golpes [la arrogancia] no suelen abrir llaves”.

La humildad, sin embargo, nos permite conectar con nuestro público y lo predispone a aceptar mucho mejor nuestro mensaje.

5. No saber empezar ni saber terminar

El primer minuto es muy importante. Hemos de crear un inicio que atrape y capte la atención del público.

Y se debe contar, igualmente, con un final impactante.

Está demostrado que el inicio y la despedida son los dos momentos que concitan una mayor atención del público.

6. Descuidar la comunicación no verbal

Hemos de sincronizar nuestras palabras con el lenguaje no verbal, si tratamos de entusiasmar con nuestro verbo, nuestra actitud debe ser igualmente enérgica y activa.

7. Déficit o exceso de emoción

Hay que comunicar con entusiasmo pero sin perder el control de las emociones.

10 pasos necesarios para una comunicación excelente

1. Concéntrese antes de comunicar.

2. Conozca el escenario de la comunicación (es imprescindible conocer el terreno en el que se va a desarrollar la exposición, charla, discurso…).

3. Vocalice bien, especialmente algunos datos fundamentales como su nombre o el nombre de su empresa (parece obvio pero no lo es tanto a juzgar por las presentaciones que, a veces, hacemos de nosotros mismos).

4. Lo que tenga que decir, cuanto antes y lo más claro posible

5. Cuando comunique, mire al interlocutor a la cara

6. Identifique al receptor: entérese bien de a quién está hablando

7. Ante la duda, sencillez y naturalidad

8. No se preocupe tanto por las preguntas y prepare sus respuestas

9. Nunca mienta: mentir, sobre todo, no es rentable

10. Y no olvide el protocolo previo (pasarse por el servicio)

Porque la comunicación es una buena inversión que tiene un excelente y casi inmediato retorno.

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