La crisis como oportunidad. Del fatalismo al optimismo

«Todas las crisis tienen dos elementos: peligro y oportunidad. Con independencia de la peligrosidad de la situación, en el corazón de toda crisis se esconde una gran oportunidad. Abundantes beneficios esperan a quienes descubren el secreto de encontrar la oportunidad en la crisis».

[Proverbio chino].

La perspectiva optimista más provechosa en situaciones de riesgo es la que nos induce a esperar lo mejor y a prepararnos para lo peor.

[Luis Rojas Marcos].

«¿Circunstancias? ¿Qué son las circunstancias? ¡Yo soy las circunstancias!»

[Napoleón Bonaparte].

«Caer está permitido, levantarse es obligatorio»

[Proverbio ruso].

La gestión de la comunicación de crisis ya ha sido abordada en este blog en varias entradas anteriores, entre otras:

En esta ocasión, me gustaría centrarme en el lado más personal, más íntimo, de las crisis, ese que nos empuja como seres humanos a superarnos y a dar lo mejor de nosotros mismos en las circunstancias más adversas.

Debido a la reciente catástrofe de Japón, he tenido ocasión de valorarlo no solo en el comportamiento ejemplar del pueblo nipón actualmente sino en la experiencia del terremoto que asoló casi por completo la localidad de Kobe en enero de 1995. [Y que bien haríamos en aplicarnos en primera persona, en el caso de España, en lugar de lamentar nuestra suerte].

Para hacernos una idea de la resiliencia de la que hablan los psicólogos, de esa capacidad de sobreponernos al dolor y al sufrimiento para continuar con nuestra vida, me gustaría compartir el siguiente vídeo sobre el milagro que en solo 15 años ha transformado esta ciudad japonesa. [Vídeo ya no disponible]

Así que confiemos en los que saben, como el psiquiatra Luis Rojas Marcos, y sigamos al pie de la letra sus dictados:

  • «Casi nadie se libra de sufrir alguna desgracia a lo largo de la vida. Según cuantifican varios estudios (…), los habitantes de los países de occidente no abandonan este mundo sin antes haber afrontado, por término medio, dos serias adversidades que pusieron en peligro su integridad física o mental». Relativicemos, pues, nuestras pequeñas desgracias cotidianas, tomemos perspectiva y encaremos los problemas, también los retos y reveses profesionales, con la mejor disposición.
  • «(…) 3 leyes de vida: la primera, vivir nos propina terribles golpes. Unos son previsibles; otros insospechados. La segunda, el azar y la probabilidad son elementos decisivos e insoslayables de nuestra historia. La tercera, cuando afrontamos adversidades, lo más común es superarlas«.

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Esta entrada está dedicada a Juan Carlos Ballesteros, gran amigo y excepcional persona, y a su familia, que están atravesando unos momentos difíciles, con el convencimiento de que no solo van a ser capaces de superarlos sino que van a salir reforzados.

4 Comentarios

  • Susana de Pablos
    Posted 04 abril 2011 10:29

    Hola, Luis Miguel. Tu post me ha hecho recordar un artículo publicado recientemente en la revista Gestión Práctica de Riesgos Laborales. Se titula «Lecciones desde Japón»>Estoy convencida de que el optimismo y las ganas de vivir son clave para enfrentar cualquier adversidad. Una crisis personal puede cambiarte la vida, a veces, incluso para bien. Lo sé por experiencia.

  • Juan Pedro
    Posted 04 abril 2011 11:12

    Un post necesario, Luis Miguel. Me llama poderosamente la atención que, por fin, estemos danto importancia a la imprevisibilidad de la vida, a los azares que nos llevan de un lado a otro, aunque, eso sí, sea necesario y obligatorio el levantarnos para seguir caminando. Siempre recuerdo una frase de García Márquez en «El amor en los tiempos del cólera». Decía, más o menos, que las personas no nacen una vez, sino que están obligadas a parirse a sí mismas muchas veces en la vida.

    Un fuerte abrazo.

  • Luis Miguel Díaz-Meco
    Posted 04 abril 2011 15:10

    Muchas gracias Susana por el comentario y por el artículo.

    Las crisis marcan y, como indicas, cambian la vida de quienes las sufren. Pero una vez sobrevenidas, ¿qué mejor que encararlas con el mayor optimismo posible y tratar de extraer los aspectos positivos? Porque además se han comprobado los efectos terapéuticos de una conducta positiva, como señala Luis Rojas Marcos: «En las crisis, el sentido del humor es algo muy serio».

    Un saludo

  • Luis Miguel Díaz-Meco
    Posted 04 abril 2011 15:28

    Parece claro, Juan Pedro, que de las experiencias negativas se obtienen, en muchas ocasiones, valiosas lecciones.

    A raíz de la actual crisis, quizá en unos años nos demos cuenta de algunas cosas que dábamos por supuestas y, precisamente por eso, no valorábamos y que, sin embargo, son la esencia de la vida, más allá de convenciones sociales y preocupaciones superfluas.

    Muchas gracias Juan Pedro por asomarte al blog. Un honor 😉

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