La comunicación interna como manual estratégico de cualquier organización

 

El pasado 18 de febrero la Asociación de Directivos de Comunicación (DIRCOM) presentó un manual de comunicación interna, que pretende ser una guía para los profesionales y las organizaciones con interés por este ámbito.

Una de sus autoras, Cristina Aced, me invitó a participar en abril de 2018 y me pidió mi opinión sobre algunas cuestiones recogidas en el manual. Ahora, casi tres años después, hemos visto la luz , prueba de la azarosa vida de determinados proyectos, en estos tiempos de pandemia e incertidumbre.  

A continuación tienes las preguntas que me trasladó Cristina:

  • ¿Cómo ha evolucionado la comunicación interna en los últimos años y qué papel han jugado las tecnologías en esta evolución?

La evolución de la comunicación interna (CI) en los últimos años ha sido enorme. Recuerdo que hace más de 20 años, en un curso de especialización, el profesor -un excelente profesional, todavía en activo- nos mostró las tres claves de la CI: dinero, dinero… y dinero.

Esta concepción está ya plenamente superada. Y aspectos como la motivación, el compromiso, el clima laboral o el fomento de la autonomía y el talento se consideran aspectos básicos, muy por encima de la mera retribución económica.

Esta evolución, en cierta medida natural, se ha visto acelerada por la tecnología y su aplicación a la comunicación. Elementos como la transparencia, la colaboración, la incorporación de valores éticos, la honestidad… forman parte ya del ADN de la comunicación interna.

  • ¿Cómo dirías que influye lo digital en la comunicación interna? (es una cuestión de herramientas y canales; cambia la forma de entender la CI; etc.)

El entorno digital influye de un modo directo en la CI. Más allá de las herramientas (que facilitan enormemente nuestra labor), la mentalidad de empresas y directivos también está cambiando al verse, en cierta medida, obligados a apostar por la CI como fórmula para implicar a los empleados en la (r)evolución digital que vivimos.

  • Hoy los empleados pasan más tiempo en grupos informales de WhatsApp y de Facebook que en la red interna de la empresa. ¿Cómo se puede gestionar esto? ¿Cómo incluirlo en la estrategia de CI de la empresa?

Con naturalidad. Tal y como ocurre con las nuevas generaciones, lo importante no son las herramientas (redes sociales, aplicaciones…) que se utilizan en cada momento sino las motivaciones, la actitud, el propósito con el que se utilizan.

No hay ninguna aplicación perfecta, salvo aquella que asuma, interiorice como propia, la organización.

Si exceptuamos las cuestiones relativas a la seguridad o privacidad (datos, entorno legal…), no creo que la elección de una u otra herramienta ofrezca, a priori, más garantías de éxito.

Creo mucho más en las personas, sus necesidades, sus motivaciones… que en las herramientas como base para el diseño y desarrollo exitoso de una estrategia de CI.

  • Los programas de employee advocacy están en auge, gracias en parte al uso masivo de las redes sociales por parte de los empleados. Siempre se ha dicho que los trabajadores son los mejores embajadores de la marca, pero ¿te parece buena idea poner en marcha programas para promover que hablen bien de la empresa en sus RRSS?

Este debería ser un debate superado. No es que sea una buena idea, creo que es absolutamente obligatorio para cualquier organización que se preocupe por su reputación.

Los empleados ya comparten su día a día en las redes sociales, muestran su trabajo, sus sentimientos, sus frustraciones y alegrías y ofrecen una imagen de la empresa para la que trabajan.

Por todo ello, son imperativos la formación y el acompañamiento de los empleados tanto en el entorno digital, manejo de redes sociales… como en el conocimiento de los valores de la empresa y en cómo trasladarlos adecuadamente.

Muchos problemas de reputación digital surgen por el desconocimiento, por carecer de unas habilidades básicas de comunicación.

  • ¿En tu empresa tenéis en marcha alguna iniciativa de este tipo?

Las administraciones públicas suelen ser entornos muy conservadores, también en comunicación, y desgraciadamente no se suelen realizar programas de este tipo.

En mi actividad como consultor y docente, sin embargo, siempre recalco la necesidad de formar a los empleados en este ámbito. Se trata de una inversión reducida, que ofrece un excelente retorno y, sobre todo, que nos puede evitar muchos disgustos y crisis.

  • ¿Cuáles dirías que son los retos de la CI actualmente?

El principal reto sería el de seguir creciendo hasta que la CI se interiorice como una herramienta estratégica imprescindible en cualquier organización.

Que se asuma que no se trata de una opción, que aspectos como la atracción y gestión del talento, el relato corporativo de la empresa en torno a unos valores, su cultura empresarial… no se pueden entender sin una buena gestión de la CI.

Las empresas que no lo vean así corren el riesgo de estar firmando, lentamente y quizá de modo inconsciente, su sentencia de muerte.

Agradezco a DIRCOM la idea del manual, a sus autoras (Cristina Aced, Susana Miquel y Maite Arocas) el trabajo de todo este tiempo y especialmente a Cristina que contara conmigo.

Puedes descargar el manual en este enlace

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