La comunicación empresarial en 10 pasos. Hacia un plan personal

Una vez planteados los mitos toca desmontarlos para crear un plan de comunicación personal eficaz.

Los 10 pasos que plantea Adler son los siguientes:

1. Realizar un balance personal de nuestras capacidades comunicativas (fortalezas, debilidades, talentos aún sin desarrollar, capacidades e intereses potenciales…) que nos permita seguir mejorando.

2. Prestar atención a nuestro público para que la recreación del mensaje, que siempre realiza el receptor, sea lo más cercana a nuestro interés comunicativo. Para ello, hemos realizar una análisis exhaustivo que nos permita contestar a las siguientes cuestiones: quién es mi público, qué sabe del tema, qué necesita de mí y por qué, qué le preocupa, qué saca él personalmente, cómo recibirá el mensaje.

3. Definir y expresar nuestro objetivo (Cuál es el propósito concreto de cada acción comunicativa, qué me gustaría cambiar, qué debería hacer mi público después de mi comunicación, qué resultados quiero provocar…).

4. Estructurar los mensajes de acuerdo con las siguientes directrices: comprendo la estrategia que quiero trasladar, qué puedo hacer hoy para avanzar en el camino trazado, qué confusión puedo aclarar o desmentir hoy, qué aspecto no se ha comunicado de forma completa o clara, cuál es el mensaje más importante que tengo que comunicar aquí y ahora, por qué…).

5. Ganar credibilidad. Introduzca sentimientos en su mensaje como garantía de que perdure en el tiempo. Los detalles que finalmente recordamos tienen que ver con historias bien narradas y que apelan a las emociones.

6. Buscar la sorpresa. Para crear mensajes que se fijen en la mente de nuestro público es conveniente introducir hechos sorprendentes, estadísticas dinámicas, historias que motiven o símbolos y métaforas poderosos.

7. Elegir el canal idóneo para potenciar el impacto del mensaje.

8. Cuanto más sencillo, mejor. Hay que intentar ser un maestro de la sencillez para identificar los elementos centrales de cada mensaje.

9. Olvídese de mentir. Eludir la verdad sólo sirve a corto plazo y, sin embargo, crea una etiqueta que no nos abandonará nunca.

10. Como epítome: medite, trace y cumpla su plan de comunicación, a partir de las recetas anteriores.

Por si nos despistamos, sirvan las siguientes directrices, útiles en cualquier comunicación, desde una simple nota hasta una conferencia: flujo lógico; fácil de comprender y seguir; sencilla y concreta; corta, concisa y clara, que incluya referencias personales para identificarse con el público, enfoque descendente -lo más importante, en primer lugar-; interesante, sorprendente e inesperada; con datos de apoyo fiables y creíbles.

La teoría no parece muy complicada, ¿probamos ahora con la práctica?

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