Estamos en crisis, de confianza, de liderazgo… Y de comunicación

 

Estamos inmersos en una crisis que afecta directamente a la confianza de los ciudadanos, al liderazgo de empresas e instituciones y que se traduce finalmente en la comunicación, un eslabón débil si no nos hemos preocupado de fortalecerlo previamente.

Así vuelve a ponerlo de manifiesto el Barómetro de Confianza Edelman de 2021.

Necesitamos líderes y su papel no puede limitarse al interior de las empresas o instituciones. Han de ser inspiración y referencia respecto a los problemas y preocupaciones habituales de los ciudadanos.

Y cuanto más relevante sea la empresa o el sector en que el opera, con mayor motivo.

No todas las empresas, y sus responsables, parecen haberlo entendido así. Aún hay muchas reticencias respecto a su exposición pública, pese a la demanda social creciente.

Pese a la demanda social creciente, aún hay muchas reticencias respecto a la exposición pública de las empresas y sus responsables

 

Hace mucho tiempo que las compañías dejaron de tener un mero propósito económico. Ya no es posible limitar la actividad empresarial a hacer dinero, a generar riqueza.

Hemos comenzado a mirar con lupa y a valorar cómo se gana ese dinero, en qué se invierte, como se trata a los empleados, cómo se distribuyen los beneficios, qué se hace -en definitiva- para mejorar la sociedad.

En tiempos de turbulencia, el sostén económico se vuelve una referencia básica y la confianza hacia los empleadores (los responsables de la empresa) es básica.

Resulta llamativo que en plena pandemia, la confianza hacia los científicos sea la que más caiga. Es el peligro de mezclar ciencia y política.

When you mix science and politics, you get politics

Se ha tendido a separar la gestión empresarial de las preocupaciones sociales. De hecho, se entendía que el éxito de la primera pasaba, en ocasiones, por no inmiscuirse en las segundas.

Todos tenemos en mente episodios polémicos, a raíz de desafortunadas intervenciones públicas de responsables empresariales.

Y aquí es donde el papel de la comunicación se vuelve imprescindible.

Cómo hacerlo:

  • Sé auténtico y real. Estamos hartos de discursos enlatados, genéricos, falsos. Apuesta por la franqueza, la honestidad y la sinceridad.

 

  • Afina tus sentidos, especialmente el oído, y amplía el círculo de tus referencias. Si siempre escuchas lo que quieres oír, peligro.

 

  • Responde a lo que se te demanda, de un modo directo, natural pero que aborde el problema no que lo evite con generalidades.

 

  • En un entorno de crisis como el actual, la agilidad es una enorme virtud. Cada vez tenemos menos paciencia, y queremos respuestas, ya.

 

  • Para crispar, ya están determinados políticos. Enriquece el debate, propón, ofrece, ayuda…

 

  • La brevedad es otro de los elementos imprescindibles de la sociedad actual. No emplees 10 palabras, si lo puedes decir en 5.

 

  • Muéstrate firme con aquello con lo que no estés de acuerdo pero cuida siempre el tono. Si perdemos las formas, nos alejamos de la razón.

Disagree, but never be disagreeable

  • En los temas especialmente importantes, persuade, no te limites a ofrecer información.

 

 

  • Si quieres confianza, siembra confianza. Explica tus razones y ofrece a los demás la oportunidad de conocer por qué se toman determinadas decisiones.

 

  • Sé humilde. El error es consustancial a la vida (sí, incluso a la vida política ). Asume siempre que podemos estar equivocados y que nuestra aproximación a un problema puede no ser la ideal.

 

Porque la teoría marca la pauta pero el sudor es el que nos va a permitir tener éxito. Prepárate y mejora todos los aspectos de tu comunicación. No es que no te entiendan, quizá no te expresas correctamente.

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Artículo basado en:

Edelman Trust Barometer data: More CEOs should be active on social media

21 timeless communication tactics to expand your influence, authority and credibility

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