Deporte, comunicación y marca España

Más allá de la inmensa alegría que la selección española de fútbol ha proporcionado a una sociedad alicaída y enormemente necesitada de estímulos de todo tipo, también vitales, la competición deportiva más popular del mundo deja también alguna que otra lección en el ámbito de la comunicación.

Tantos y tantos planes de comunicación y márketing y millones de euros invertidos y resulta que un acontecimiento deportivo hace más por la promoción de la imagen de España, y no sólo en el extranjero, que los esfuerzos creativos y presupuestarios realizados durante los últimos años.

Para quienes desdeñan el deporte como una actividad menor, alejada de la élite cultural y casi rayana en lo vulgar (por lo relativo al vulgo), esta podría ser una importante lección.

Como afirmaba Juan José Toharia, presidente de Metroscopia, ayer domingo en El País, “¿es posible no caer en la cuenta del estrépito que supone el paso de nuestra selección por el Mundial? Su estela de calidad (futbolística y humana) constituye el mejor y más efectivo reclamo publicitario para nuestro país: resulta difícil imaginar alguna actividad colectiva española que, en unos pocos días, fuera capaz de concentrar la atención de todo el mundo -en el sentido literal de la expresión- en lo que nuestro país es, hace y representa como lo ha conseguido nuestra selección nacional de fútbol, a través de la generalizada admiración que ha despertado“.

En esta misma línea, un reportaje publicado en la edición de hoy de Cinco Días, recalca la enorme repercusión viral de un acontecimiento como éste. En palabras de Gonzalo Brujó, consejero delegado de Interbrand, “un éxito de este calibre tiene una repercusión enorme sobre la imagen de marca en un país (…). Tener ganadores en los deportes de élite, al igual que tener artistas renombrados o celebridades como arquitectos de fama internacional, fortalece la imagen en el exterior de un país y lo hacen cada vez más atractivo“.

Esta incidencia de la comunicación y de la promoción de la marca España tienen también su reflejo económico, tal y como explican Javier Mancebo, director de investigación de la agencia Havas Sport, (“Los éxitos deportivos pueden tener incluso una gran inciencia en el desarrollo económico de la sociedad“) o el banco holandés ABN Amro que estima que una victoria en un Mundial puede añadir hasta varias décimas al PIB del país gracias al incremento del consumo por la euforia que produce.

Todo ello al margen de la repercusión directa que una victoria de estas características tiene sobre una industria de primera magnitud en España como el turismo (algo más del 10% del PIB).

En definitiva, que incluso aquellos a los que no les gusta el fútbol deberían estar de enhorabuena.

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