Cómo mejorar nuestra comunicación personal. Algunas pistas

“Nuestra tendencia a juzgar solo en referencia a lo que nos es conocido, nuestra falta de humildad para reconocer ‘no sé’ y nuestra falta de actitud de ‘yo quiero saber’ hacen que muchas veces nos resulte impensable quitarnos el traje de experto y ponernos el de explorador”. Mario Alonso Puig.
Escuchamos, hablamos, nos comunicamos –en definitiva- sin reparar en el proceso.
Reaccionamos de forma automática a estímulos habituales con lo que perpetuamos una conducta, una forma de ver el mundo.
Es lo que Alonso Puig denomina como “la dimensión de la máquina biológica” que somos.
Con un pequeño esfuerzo podemos adoptar nuestra “dimensión más humana”, lograr un pensamiento más creativo que nos permita gestionar mejor las emociones y dar un impulso nuevo a nuestra comunicación, a la forma en la que nos relacionamos con los demás.
Algunas sencillas pautas podrían incluir:

  • Escucha. Presta atención a lo que nos dicen. Concéntrate en cada conversación y ofrece el interés que se merece tu interlocutor. 
Como afirma Nigel Barlow en su libro Re-think: «La mayor parte del tiempo usted y yo no estamos pensando; simplemente, estereotipamos».
Cómo detectar si realmente escuchamos: ¿nos concentramos en el contenido o estamos más pendientes de ir pensando mentalmente la respuesta a lo que nos comentan? o, peor aún, ¿finalizamos frases ajenas antes de que la otra persona haya concluido?

  • No te quejes. Aléjate de las quejas y las críticas que solo permiten centrarnos en lo negativo. Como dijo Randy Pausch: “No podemos cambiar las cartas que nos reparten, pero sí cómo jugamos nuestra mano”.

 

Así que una actitud más positiva, un poco (o un mucho, según los días) de optimismo, humor y felicidad. Que las sensaciones se contagian y nadie quiere trabajar ni vivir con tristes.
  • Sé amable. Toda persona responde infinitamente a un reconocimiento que a una crítica y, precisamente por eso, nos empeñamos en hacer lo contrario. 

La empatía es la condición básica para que cualquier comunicación funcione. Recuerda que una sonrisa sincera, un abrazo, una palabra amable tiene efectos mucho más positivos que todo un tratado de comunicación. 
 

  • Sé respetuoso con tu interlocutor y con su tiempo. Ve al grano y apuesta por principios eternos: brevedad, claridad y sencillez, tanto en tus conversaciones como en tus comunicaciones escritas. 

Qué decir de las reuniones. Básicamente que deberían celebrarse solo cuando su convocatoria sea suficientemente importante, haya sido preparada por todos los presentes y se haya especificado duración y propósito a alcanzar. Si no, quizá es necesario plantearse no acudir. Y por supuesto, nada de interrupciones.

Atención, actitud positiva, amabilidad, empatía, respeto… Pautas sencillas y al alcance de todos pero ¿realmente las utilizamos?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.