Pese a lo modernos que nos creemos, qué poco hemos cambiado.

La comunicación, zarandeada a diario por términos anglosajones impronunciables y tendencias que desaparecen casi con la misma rapidez con la que emergen, sigue fiel a unos principios. Unos pilares que, bien asentados, nos garantizan -siempre- resultados.

Publicaba recientemente la agencia Estudio de Comunicación un libro conmemorativo de sus 33 años de historia. Y como prólogo incluía un artículo de su consejero delegado Benito Berceruelo con algunas ideas para una comunicación empresarial de éxito.

Me he permitido recoger algunas, grandes clásicos imperecederos y añadirles un toque personal:

VERDAD Y HONESTIDAD NO SE NEGOCIAN

 

Por muy rápido que corra la mentira, la verdad siempre la alcanzará, Jacobs Cats

Por muy rápido que corra la mentira, la verdad siempre la alcanzará Clic para tuitear

Se debe modular lo que decimos, cómo lo decimos y cuándo lo hacemos. Incluso cuándo es más pertinente guardar silencio. Pero la honestidad y la verdad no se negocian.

LOS PROTAGONISTAS NUNCA SOMOS NOSOTROS

Y ahora menos que nunca.

Los mensajes institucionales cada día tienen menos valor. Emergen, en su lugar, las referencias y comentarios espontáneos de miles de anónimos emisores que dialogan, se quejan, proponen, sugieren… Con o sin la intervención de organizaciones o marcas.

Aspira a conocer lo que se dice de ti, a participar en el diálogo, pero olvídate del control. Esa batalla ya la has perdido… ¡Felizmente!

EL SILENCIO HA DEJADO DE SER UNA OPCIÓN

El silencio es la admisión tácita de un comportamiento incorrecto, Frank Luntz

En el entorno actual, no comunicar únicamente nos priva de participar en la conversación no evita que se hable de nosotros.

ESTRATEGIA, MENSAJE Y REITERACIÓN

Repite, repite, repite. No basta con una buena estrategia, ni un mensaje -que traduzca nuestros valores y principios- adaptado a cada público y canal.

Tenemos que reiterarlo, una y otra vez, hasta que se fije en la mente de nuestros públicos. Nuestra capacidad de atención es cada día menor; demos alguna facilidad 😉

CONOCER BIEN LA REALIDAD, PARA CAMBIARLA

Solo se puede gestionar bien lo que se conoce. Por ello, el primer paso en cualquier estrategia de comunicación ha de partir de un profundo conocimiento de la organización, de sus públicos, de la imagen que proyecta…

Ya habrá tiempo para la acción; siempre antes, reflexión.

En #comunicación siempre hay tiempo para la acción; pero antes, reflexión Clic para tuitear
ANTE LA CRISIS, PREVENCIÓN

Las crisis son inevitables; saber cómo lidiar con ellas y gestionarlas eficazmente, casi obligatorio. Y para lograrlo la palabra mágica es previsión, anticipación.

En este ámbito ocurre como con las expectativas y la felicidad, cuanto peor sea el escenario que dibujemos antes, mejor preparados estaremos para enfrentarnos al que finalmente se presente.

Las crisis son inevitables; saber gestionarlas eficazmente, obligatorio Clic para tuitear
UNA COMUNICACIÓN, MÚLTIPLES VOCES

Con cada vez más frentes, la comunicación ha de gestionarse desde un único puesto de mando.

Ahora bien, esa voz institucional debe apoyarse ineludiblemente en multitud de voces aledañas: empleados, clientes… Ellos son los que realmente moldearán nuestra reputación y harán atractivos o no nuestros valores.

Invierte en formación, en comunicación interna, en buenos profesionales capaces de moldear tus mensajes y tu imagen… Porque, en último término, dependemos de las percepción que los demás tengan de nosotros.

SÉ BREVE Y VE AL GRANO

Frente a nuestro déficit crónico de atención y al exceso de información y estímulos que recibimos, brevedad.

Ningún discurso es absolutamente malo si es lo bastante corto, E.C. McKenzie

Una única idea clave, explicada de un modo claro, sencillo y de un modo directo. Difícil, pero no imposible.

LA DIFERENCIA, EN LOS DETALLES

Con productos y servicios cada día más homogéneos y un periodo de diferenciación por innovación cada vez más corto, los detalles marcan la diferencia.

Los sentimientos que seas capaz de asociar a tu marca y que sepas despertar en tus empleados y clientes te ofrecerán la llave del éxito.

LA COMUNICACIÓN, DE COMPLEMENTO A BÁSICO

Invertir o no en comunicación es un debate que debería haberse agotado hace tiempo.

Los nuevos tiempos se alían con una forma de entender el negocio que ofrece un protagonismo absoluto a la comunicación, a la relación con todos aquellos que forman parte de una empresa o marca.

Nadie compra, consume, utiliza… lo que no conoce. Por eso, cualquier plan de negocio debe incluir -en un lugar destacado- un plan de comunicación, cuya responsabilidad excedió ya hace tiempo el ámbito de un departamento o de un grupo de profesionales.

Del director general a cualquiera de los empleados, del cliente corporativo al usuario esporádico, todos forman parte de nuestra marca y -lo queramos o no- la moldean a diario.

¿Qué vamos a hacer para que el resultado final sea el que deseamos?

 

Y feliz regreso a todos los que os hayáis incorporado de vuestras vacaciones… o estéis en ello 🙂

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