7 hábitos para la gente altamente efectiva

He leído recientemente Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, uno de esos libros de los que no soy muy amigo; más por prejuicios previos, supongo, que por cualquier otra razón.Y he de confesar que me ha sorprendido gratísimamente. A pesar del lenguaje -ignoro si el problema es de la traducción o del propio estilo del autor (Stephen R. Covey)- y de las continuas alusiones a la familia y a la religión, en una mezcla tan engolada como meliflua, el libro destila sustancia.[Gracias Germán por la recomendación].
Ignoro si todas las teorías que aparecen son propias o adoptadas pero la mayor parte de los argumentos que leo sobre gestión de personas, productividad, cambio personal, gestión del tiempo… están de una u otra manera incluidos en esta obra.
El resumen que aparece a continuación es absolutamente personal y pretende ser únicamente una invitación a la lectura del libro, infinitamente más sutil y rico en detalles.

  • Hemos de evitar la obsesión por la imagen y los arreglos transitorios que dejan intactos los problemas crónicos subyacentes (de otro modo, estos empeoran o reaparecen una y otra vez). [Que se lo digan a Berlusconi].
  • Si uno quiere tener más libertad, más margen en el trabajo, deber ser un empleado más responsable, más útil, más colaborador. Si uno quiere despertar confianza, deber ser digno de confianza (…) El enfoque de dentro hacia afuera dice que las victorias privadas preceden a las victorias públicas.
  • Siempre hay que tratar a los empleados exactamente como queremos que ellos traten a nuestros mejores clientes.
  • Frente al determinismo genético (la culpa es de los abuelos), psíquico (de los padres) o ambiental (de alguno o algunos de nuestro entorno) existe la proactividad, la capacidad para elegir, la imaginación, la conciencia moral, una voluntad independiente, en definitiva. Véase el ejemplo de Victor Frankl o la frase de Eleonor Roosevelt «Nadie puede herirte sin tu consentimiento».
  • Lo que realmente importa no es lo que nos sucede sino el modo en el que respondemos a lo que nos sucede.
  • Oración de Alcohólicos Anónimos: «Señor, concédeme coraje para cambiar las cosas que pueden y deben cambiarse, serenidad para aceptar las cosas que no pueden cambiarse, y sabiduría para establecer la diferencia».
  • La mejor forma de enfrentarse a un error es reconocerlo instantáneamente, corregirlo y aprender de él.
  • No es lo que los otros hacen ni nuestros propios errores lo que más nos daña; es nuestra respuesta. Si perseguimos a la víbora venenosa que nos ha mordido, lo único que conseguiremos será provocar que el veneno se extienda por todo nuestro cuerpo. Es mucho mejor tomar medidas inmediatas para extraer el veneno.
  • Como individuos (o empresas), estamos a menudo tan atareados cortando maleza que ni siquiera nos damos cuenta de que trabajamos en la selva equivocada.
  • Ejemplo de credo personal (Rolfe Kerr), texto muy recomendable si realizamos las salvedades mencionadas en el segundo párrafo.
  • Los sujetos de rendimiento alto son visualizadores. Lo ven, lo sienten, lo experimentan antes de hacerlo realmente.
  • Un padre, sobre la educación de sus hijos: «Hay que tratarlos a todos igual, es decir, a cada uno de un modo diferente»
  • Pasamos años aprendiendo a leer y escribir, años aprendiendo a hablar (…) pero ¿qué educación recibimos para escuchar?
  • Las necesidades satisfechas no motivan. Sólo, las insatisfechas. Después de la supervivencia física, viene, como mayor necesidad del ser humano, la supervivencia psicológica: ser comprendido, afirmado, valorado, apreciado.
  • Si dos personas tienen la misma opinión, una de ellas es innecesaria. [¿Cuánto asesores políticos sobran entonces?].
  • Goethe: «Trata a un hombre tal como es, y seguirá siendo lo que es. Trata a un hombre como puede y debe ser, y se convertirá en lo que puede y debe ser».

 

2 Comentarios

  • Concepció Roca
    Posted 28 marzo 2011 17:04

    «Como individuos (o empresas), estamos a menudo tan atareados cortando maleza que ni siquiera nos damos cuenta de que trabajamos en la selva equivocada». Genial, cuánta razón tiene. La voy a tener como ‘frase de cabecera’…

  • Luis Miguel Díaz-Meco
    Posted 28 marzo 2011 17:12

    Gracias Concepció. Me alegro de que te haya interesado la entrada y, en concreto, algunos de los extractos que seleccionado del libro. Un saludo

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